

Rompe el ICE. Toma el centro.
Donde convergen la comunidad, el coraje y la acción colectiva.
No fuimos puestos en este mundo para vivir en la mediocridad, para doblegarnos ante la riqueza acumulada, para aceptar la injusticia como destino, ni para ver a nuestros vecinos sufrir mientras el poder se esconde tras el silencio y los procedimientos. El centro de esta junta ha estado desatendido durante demasiado tiempo, y ese vacío ha sido llenado por el odio, la codicia, la ignorancia y la crueldad. Les pido que den un paso al frente conmigo, no como seguidores, sino como iguales, para romper el hielo de la apatía, la intimidación y la división, y para tomar el centro donde pertenece la fuerza colectiva. Esto no es una promesa de comodidad. Es un llamado al coraje. Y si lo sienten agitarse en su pecho, es porque nunca debieron permanecer al margen.



